domingo, 16 de julio de 2017

SOBRE UNA TRADUCCIÓN DE CHESTERTON.

Malos traductores, traductores mediocres y traductores políticamente correctos.
Acado de descubrir que Cátedra, una editorial que considero como seria, tiene uno de esos tres tipos de traductor... o al menos ha usado uno de los mismos en su traducción de EL RETORNO DE DON QUIJOTE de CHESTERTON...

¿De qué hablo? De la manipulación en sus primeros párrafos de un texto bastante conocido. Al principìo, al leerlo, dudé de de mi memoria, después busqué mi edición inglesa... no la encontré... después busqué una edición en línea fiable y allí estaba la nota de Chesterton a su amigo Titterton, que encabeza el libro,  tal y como yo la recordaba. Eso es lo que escribió Chesterton y lo que aparece en mi vieja edición de Plaza y Janes, hecha por un traductor probablemente mal pagado pero que sabía el oficio. Pero no es lo que aparece en la edición de Cátedra.
Foto primera


En la primera foto una captura de pantalla de una edición en su ingles original. En la segunda foto la página equivalente de la edición de Cátedra.

Evidentemente, foto segunda.

Entre la primera y la segunda foto en el texto se han cambiado frases e introducido palabras que no aparecen en el original. Así la frase "from fascism to nigger dances" (del fascismo a las danzas de negro)(*) se convierte en "la macabra danza del fascismo"--¿Considera acaso la traductora que lo negro es macabro?--, justo antes de añadir eso tan bonito de "una lúgubre e involuntaria profecia", que es una más que curiosa traducción de "quite an unintentional prophecy", que significa simplemente "una involuntaria profecía " sin que aparezca en ninguna parte del texto original "lúgubre"... como antes no había aparecido el término "macabro"... 
Malas traductoras... hay unas cuantas... pero nadie es tan malo.
¿Mediocre traductora? Probablemente, si se attreve a corregir los clásicos que sólo tiene que traducir. ¿Traductora malintencionada? Tiene que serlo, una traductora que antepone sus ideas personales al texto y trata de "corregir" a un clásico, es por lo menos una traductora desleal para con el autor, para con los que le han pagado por la traducción y sobre todo para con los lectores, a los que miente e insulta con su voluntaria torpeza. 

¿Puede ser un error? No. Un término confundido con otro puede ser un error, introducir palabras que no están en el texto original (macabro, lúgubre) demuestran una mala fe estúpida más que una estúpida incompetencia... sobre todo cuando el resto del texto esta bien traducido
. Como Cátedra no es una editorial militante que imponga a sus colaboradores una línea editorial, sino una editorial seria y que depende de la seriedad de sus colaboradores, debemos suponer que son las fobias de la traductora y no una imposición del editor el elemento responsable de esta estupidez.

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(*) Nigger no es negro sino en su sentido más despectivo. El idioma español afortunadamente carece de un término equivalente, pero supongo que la palabra "negrata", procedente de la jerga juvenil, podría servir en este caso a falta de algo mejor. 
Mi agradecimiento a mi amigo Jaime Mora Aragón por ayudarme a descubrir este dislate.

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