jueves, 10 de agosto de 2017

Consejos para escribidores. Cómo escribir una novela sobre la guerra de Vietnam: guía práctica.

Todos los géneros y subgéneros literarios tienen reglas que hay que conocer, aunque sólo sea para romperlas. Las novelas y guiones sobre la guerra de Vietnam nos dejan saber que lo mismo pasa con ese subgénero.
Tiene que haber helicópteros...

1, El personaje central/narrador. Al principio del libro/película es un joven patriota sonriente que cree en su país y acude a cubrir una plaza en un platoon, pelotón, destacado en un punto no concreto de la selva vietnamita (Haway en las películas baratas, California en las muy baratas, Filipinas o Tailandia en las que tienen un buen presupuesto).
Por cuestiones de mercadeo el personaje será blanco, educado (aunque casi todo el que pudo enrolarse en una universidad y evitar la guerra lo hizo) y de un pueblo pequeño del norte o el medio oeste, lo que lo hace más cándido, pero nunca del sur, porque los blancos del sur son automáticamente sospechosos de toda clase de maldades.

2. En su platoon conoce una serie de personajes arquetípicos:
Un fumeta continuamente colocado. Sirve de contrapartida cómica a la acción.
Un paleto blanco del Sur (Dixie, Boobie Lee, Rebel...), que disfruta de la violencia, le gusta matar y puede llevar un arma no reglamentaria, un cuchillo de cazador, una escopeta repetidora (toque de realidad, muchos chicos del Sur se hicieron mandar sus escopetas de caza a Vietnam). Puntos extra si tiene cualquier forma de bandera confederada en su ropa, armas o tatuada en la piel...
Un negro cool (prefiero no darle un apodo para que nadie me acusa de racista), vagamente antisistema, tan experto en la guerra que literalmente puede oler emboscadas. Puntos extra si lleva el pelo afro, una chapa de los panteras negras o algún símbolo del black power.
El negro cool y el paleto del Sur se odiarán. Como llevan más tiempo que el narrador/personaje central no es preciso que se muestren ese odio de forma implícita frente al recién llegado, bastará que otro de los personajes se lo diga. Puntos extra si a lo largo del libro descubren mutuamente la humanidad del otro (pero si se reconcilian uno de ellos ha de morir... es una regla no escrita pero muy clara).
Un intelectual con gafas (de apodo Profesor), que reflexiona sobre la guerra en voz alta y en algún punto de la narración explicará por qué Hochimin (al que llamará el Tío Ho) no debería ser el enemigo.
Un objetor de conciencia que hace las veces de sanitario en la ausencia de un médico de verdad (apodos más comunes Doc o Bones). Si hay poco presupuesto se pueden combinar los personajes del intelectual con gafas y el médico objetor de conciencia.
Un chico que tiene novia en Estados Unidos y sueña con volver a su país, pasar la guerra sin hacer daño a nadie y vivir en una casa con una valla blanca (no le cojan cariño... es como si llevase la palabra “muerto” tatuada en la frente).
Los mandos de la unidad son:
El sargento veterano, de aspecto duro pero buen corazón que hace de padre de la unidad. Ese personaje en realidad ha pasado de guerra en guerra sin cambiar apenas. 
Un oficial bueno, novato, que aprenderá el valor del mando y el respeto a los hombres a lo largo del libro/película. Si es el oficial bueno es el jefe nominal de la unidad se verá corregido todo el tiempo por el sargento veterano y desobedecido por el oficial malo que será más competente, y sediento de sangre, que él. 
Un oficial malo, psicópata ordenancista, que odia a todos los locales y la mitad de su tropa, da órdenes estúpidas y es odiado por todos. Si el oficial malo es el jefe nominal de la unidad, desoirá sistemáticamente al sargento veterano, y tomará sistemáticamente la peor de las decisiones. El oficial malo nunca será competente cuando esté al mando (no se por que pero es una regla).

3. A lo largo del libro/película habrán muertos.
Uno de los dos oficiales morira a lo largo de la narración. Si el oficial bueno muere lo matará necesariamente el enemigo, si el oficial malo muere lo matará uno de sus soldados—el paleto blanco del sur o el negro cool son los mejores candidatos.
Si el oficial bueno sobrevive habrá aprendido su lección y nadie nunca volverá a menospreciarlo.
Si el oficial malo sobrevive su sargento le avergonzará verbalmente indicando que no merece ser oficial.
El sargento morirá salvando a uno o varios de sus hombres. 
El intelectual y el objetor de conciencia son definitivamente demasiado buenos para este mundo.
La muerte del fumeta será irónica.
El enamorado de su novia ni siquiera merece la pena explicar que acabará muerto. 
Sobrevivirá el personaje central, cosa que sabemos desde el principio ya que es el narrador, voz en off del libro/película, y uno de los dos soldados violentos, el negro cool que se las sabe todas o el paleto violento que disfruta de la guerra.

4. Existen una serie de escenas obligatorias
Llegada a la unidad en donde el novato se siente como un pez fuera del agua por desconocer el lenguaje propio de los soldados del frente e ir vestido reglamentariamente. Una segunda escena en medio o al final del film lo mostrará perfectamente integrado, puteando a un recién llegado como él fue puteado. El novato se ha convertido en veterano y habrá dejado de ir vestido reglamentariamente.
Primera patrulla-primera sangre, y la excitación del combate que le hace sentir fuera de si, ante de comprender que los enemigos muertos también son humanos.
Una escena gratuita de violencia contra civiles surgida de la falta de comunicación.
Una escena de drogas que de producirse en la retaguardia, en Saigon, será también una escena de sexo mercenario.
El sargento explicando que su dureza es en realidad una prueba de su cariño hacia sus soldados.
Helicópteros. Tienen que salir helicópteros y tienen que recortarse contra el sol en una escena vagamente surrealista. Si los helicopteros atacan hay dos opciones, música de los sesenta (Motow) o música clásica (que será vista como un homenaje a Apocalyse).
Regreso al hogar, pesadillas, cosas rotas e incomprensión por parte de los civiles e incluso de la familia.
A veces, pero no es obligatorio, reencuentro, años después. con otro veterano, irreconocibles los dos, con el pelo largo (o afro). Reunión que deja al veterano saber lo que ha pasado con algunos personajes de los que no sabíamos nada y da conclusión a la obra. Puntos extra si el otro veterano está en silla de ruedas o muestra claros problemas mentales. 
Reflexión final: ¿Qué fuimos a hacer allí?
Si no hay escena de reencuentro, una serie de fotos de los personajes y una puesta al día de los personajes junto a los titulos finales, mientras suena música de los setentas—algo triste.
Una pantalla negra recordando a X o Y que "estuvo allí" es siempre un bonito toque y da puntos extra.

miércoles, 19 de julio de 2017

El caballero, la muerte y el diablo (Fragmento de samurai de Occidente)

Editado en Español por Ediciones FIDES y una lectura
recomendada y recomendable.
Ya está, ya he dicho todo o casi todo lo que me asquea hoy más que nada y me convierte en un insumiso.

Añado inmediatamente que tengo otros motivos para revolverme y no someterme en este mundo que nos han creado: sex, fun and money. Confieso mi asco hacia la impostura satisfecha de los poderosos e impotentes señores de nuestra decadencia, corruptos hasta la médula, serviles ante los verdaderos poderes y las nuevas mafias. Si, los soberbios o lamentables dueños de la prensa y la publicidad, de las religiones, la política o la finanza me inspiran más desprecio que revuelta. Revolverse sería reconocerles una importancia de la que carecen. Antaño, me alzé contra un hombre cuya política me parecía nefasta, pero aquel personaje, por odioso que me pareciese en su momento, era verdaderamente grande. Hoy, delante de estos enanos pretenciosos y malhechores, soy un insumiso. Hablando claramente, "no marco el paso". Hace ya tiempo que no creo en los discursos melosos y moralizantes, que esconden estafas devaluadas.

Por el contrario y en la distancia me siento en armonía con un gran insumiso que ha atravesado los tiempos y en el que nadie piensa. Sin embargo es el modelo por excelencia. El caballero de Durero.
El caballero, la Muerte y el Diablo... admirable figura grabada por Durero en 1513. El artista genial, que ejecutó por lo demás por encargo tantas obras religiosas edificantes, mostró ahí una libertad confusa y audazmente provocadora... En aquel momento no era de buen tono ironizar sobre la Muerte y el Diablo, terror de la buena gente, mantenido por aquellos que se aprovechaban del mismo. Pero él, el solitario Caballero de Durero, con la sonrisa irónica en los labios, continua cabalgando, indiferente y calmado. Al Diablo no le concede ni una mirada. Sin embargo ese espantapajaros tiene una terrible fama. Terror de la época, como recuerdan tantas danzas macabras y compras de indulgencia, el Diablo está emboscado para atrapar a los muertos y arrojarlos a los braseros eternos del Infierno. El Caballero se burla y desdeña a ese espectro que Durero ha querido ridículo. La Muerte, ella, el Caballero la conoce. Sabe que está al final del camino ¿Y qué? ¿Qué puede en contra suya, a pesar de su reloj de arena, blandido para recordarle al caballero el paso inexorable de la vida? Eternizado en la imagen, el Caballero vivirá para siempre en nuestro imaginario más allá de los tiempos. Solitario, al paso firme de su corcel, la espada al flanco, el más celebre insumiso del arte occidental cabalga hacia su destino en medio del bosque y de nuestros pensamientos, sin miedo ni ruego. Encarnación de una figura eterna en esa parte del mundo que llamamos Europa.


La imagen del estoico caballero me ha acompañado a menudo en mis revueltas. Es verdad que soy un corazón rebelde y que no he dejado de alzarme contra la fealdad invasora, la bajeza ascendida al rango de virtud y contra la mentira alzada al rango de verdad. No he dejado de alzarme contra aquellos que delante nuestro, han querido la muerte de Europa, civilización, pueblo y potencia, sin la que no sería nada. Mi vida se ha confundido en parte con una época de regresión para franceses y europeos, precipitada por las catástrofes del Siglo desde 1914, el día después de la Segunda Guerra Mundial, el de la guerra de Argelia, esperando la globalización americana. A despecho de algunas ilusiones fanfarronas sostenidas en Francia y otras partes, estaba ya claro para el joven que yo era que las dos potencias hegemonícas reunidas en Yalta en 1945, América y Rusia estalinista, habían arrancado a los europeos la conducción de su destino, lo que repercutía en su vida cotidiana y sus representaciones, Eso se amplificó después de 1990, después de la URSS, cuando Estados Unidos se volvieron hiperpoderosos, impusieron la mundialización financiera a otras naciones y a los pueblos transformados en consumidores de productos inútiles y desechables.

PARA CONSEGUIR EL LIBRO DIRIGIRSE A

domingo, 16 de julio de 2017

El retorno de Don Quijote. Una buena traducción.


A veces hago portadas para las ediciones imaginarias de libros que me han influido. El regreso de Don Quijote es uno de ellos. Relativamente breve, es un libro que no emplea en parte alguna de su texto la palabra "fascismo" y puede sin embargo ser visto como una parábola amable del mismo... 

Tan sólo en una carta a su biógrafo, Titterton, incluida en todas las ediciones del libro, Chesterton emplea el término fascismo...




A AWR. Titterton 
Mi querido Titterton, esta parábola dirigida a los reformadores sociales fue pensada y escrita, en parte, mucho antes de la guerra, por lo que con respecto a ciertas cosas, desde el
fascismo a las danzas negras, carecía por completo de una intención profética. Fue su generosa confianza, sin embargo, lo que la sacó del polvoriento cajón en el que estaba guardada, y aunque dudo sinceramente que el mundo encuentre motivos para agradecérselo, son tantos losmíos para mostrarle mi gratitud y reconocer cuanto ha hecho usted por nuestra causa, que le dedico este libro.
Con todo mi afecto, G. K. Chesterton "



https://clasesparticularesenlima.files.wordpress.com/2015/06/gk-chesterton-el-regreso-de-don-quijote.pdf

SOBRE UNA TRADUCCIÓN DE CHESTERTON.

Malos traductores, traductores mediocres y traductores políticamente correctos.
Acado de descubrir que Cátedra, una editorial que considero como seria, tiene uno de esos tres tipos de traductor... o al menos ha usado uno de los mismos en su traducción de EL RETORNO DE DON QUIJOTE de CHESTERTON...

¿De qué hablo? De la manipulación en sus primeros párrafos de un texto bastante conocido. Al principìo, al leerlo, dudé de de mi memoria, después busqué mi edición inglesa... no la encontré... después busqué una edición en línea fiable y allí estaba la nota de Chesterton a su amigo Titterton, que encabeza el libro,  tal y como yo la recordaba. Eso es lo que escribió Chesterton y lo que aparece en mi vieja edición de Plaza y Janes, hecha por un traductor probablemente mal pagado pero que sabía el oficio. Pero no es lo que aparece en la edición de Cátedra.
Foto primera


En la primera foto una captura de pantalla de una edición en su ingles original. En la segunda foto la página equivalente de la edición de Cátedra.

Evidentemente, foto segunda.











Entre la primera y la segunda foto en el texto se han cambiado frases e introducido palabras que no aparecen en el original. Así la frase "from fascism to nigger dances" (del fascismo a las danzas de negro)(*) se convierte en "la macabra danza del fascismo"--¿Considera acaso la traductora que lo negro es macabro?--, justo antes de añadir eso tan bonito de "una lúgubre e involuntaria profecia", que es una más que curiosa traducción de "quite an unintentional prophecy", que significa simplemente "una involuntaria profecía " sin que aparezca en ninguna parte del texto original "lúgubre"... como antes no había aparecido el término "macabro"... 
Malas traductoras... hay unas cuantas... pero nadie es tan malo.
¿Mediocre traductora? Probablemente, si se attreve a corregir los clásicos que sólo tiene que traducir. ¿Traductora malintencionada? Tiene que serlo. Una traductora que antepone sus ideas personales al texto y trata de "corregir" a un clásico, es por lo menos una traductora desleal para con el autor, para con los que le han pagado por la traducción y sobre todo para con los lectores, a los que miente e insulta con su voluntaria torpeza. 

¿Puede ser un error? No. Un término confundido con otro puede ser un error, introducir palabras que no están en el texto original (macabro, lúgubre) demuestran mala fe más que incompetencia... sobre todo cuando el resto del texto esta bien traducido
.

Como Cátedra no es una editorial militante que imponga a sus colaboradores una línea editorial, sino una editorial seria y que depende de la seriedad de sus colaboradores, debemos suponer que son las fobias de la traductora y no una imposición del editor el elemento responsable de esta pésima traducción.

Una edición, bien hecha, en inglés, del original puede verse en 
https://ebooks.adelaide.edu.au/c/chesterton/gk/return-of-don-quixote/dedication.html
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(*) Nigger no es negro sino en su sentido más despectivo. El idioma español afortunadamente carece de un término equivalente, pero supongo que la palabra "negrata", procedente de la jerga juvenil, podría servir en este caso a falta de algo mejor. 
Mi agradecimiento a mi amigo Jaime Mora Aragón por ayudarme a descubrir este dislate.

domingo, 21 de mayo de 2017

Alain de Benoist habla sobre el caso Venner.con Nicholas Gauthier


Nicholas Gauthier—Alain de Benoist, usted conocía a Dominique Venner desde 1962,
más allá de la pena o del disgusto, ¿ha sido estúpido su gesto? Aunque él hubiese renunciado desde hace tiempo a la política, ¿este gesto es coherente con su vida, con su lucha política?
Ahora me disgustan especialmente ciertos comentarios. “Suicidio de un ex de las OAS”, escriben unos, otros hablan de una “figura de extrema derecha”, de un violento opositor del matrimonio gay o de un “islamófobo”. Sin contar los insultos de Frigide Barjot, que ha revelado su verdadera naturaleza escupiendo sobre un cadáver.

Ellos no saben nada de Dominique Venner. Nunca han leído una sola línea (de sus más de 50 libros y centenares de artículos). Ignoran en última instancia, que tras una juventud agitada – que él mismo contó en Le coeur rebelle (1994), entre sus mejores obras , había renunciado a toda forma de acción política desde hace casi medio siglo.

Exactamente desde el 2 de julio de 1967. De hecho estaba presente cuando comunicó la decisión. Desde entonces Dominique Venner se había dedicado a escribir, primero con libros sobre caza y armas (era un experto reconocido en este ámbito) y después con ensayos históricos brillantes por estilo y, a menudo, autorizados. Había entonces fundado La Nouvelle Revue d´histoire, bimestral de elevada cualidad.

Su suicidio no me ha sorprendido. Desde hace tiempo sabía que – siguiendo el ejemplo de los antiguos romanos, y también de Cioran, por citarlo solo a él – Dominique Venner admiraba la muerte voluntaria. La juzgaba como la más conforme a la ética del honor. Recordaba a Yukio Mishima, y no es casualidad que en su próximo libro, que el próximo mes será editado por PierreGuillaume de Roux, se titulará “Un samouraï d´Occident” (Un samurái de Occidente). ¿Hasta qué punto se puede medir su carácter de testamento? Pese a que esta muerte ejemplar no me sorprende. Me sorprenden el tiempo y el lugar.


Dominique Venner no tenía fobias. No cultivaba extremismo alguno. Era un hombre atento y secreto. Con los años, el joven activista de la época de la guerra de Argelia se convirtió en un historiador meditativo. Subrayaba, de buena gana, que la historia era siempre impredecible y abierta. No veía motivo para no desesperar, de hecho, rechazaba toda forma de fatalismo. Pero, ante todo, era un hombre de estilo. Aquello que más apreciaba en las personas era la capacidad. En el 2009 había escrito un hermoso ensayo sobre Ernst Jünger, explicando su admiración por el autor de los acantilados de mármol. En su universo interior no había lugar para la burla, ni para los conflictos de una política del politiqueo que justamente despreciaba. Por ello era respetado. Buscaba la capacidad, el estilo, la ecuanimidad, la magnanimidad, la nobleza de espíritu, a veces hasta el exceso. Términos cuyo sentido escapa a quien solo ve los juegos televisivos.


Nicholas Gauthier—Dominique Venner era pagano. Pero ha elegido una iglesia para poner fin a sus días. ¿Una contradicción?

Pienso que él mismo había respondido a la pregunta en la carta que ha dejado, pidiendo hacerla pública: “Elijo un lugar altamente simbólico, la catedral de NotreDame en París, que respeto y admiro, porque fue construida por el genio de nuestros abuelos sobre lugares de culto más antiguos, recordando orígenes inmemorables”. Lector de Séneca y Aristóteles, Dominique Venner admiraba especialmente a Homero: La Iliada y La Odisea eran para él los textos fundadores de una tradición europea, en los cuales, reconocía a su patria. ¡Solo Christine Boutin puede imaginar que se hubiera “convertido en el último segundo”!

¿Políticamente esta muerte espectacular será útil, como otros sacrificios celebrados, como aquel de Jan Palach en 1969 en Praga, o aquel más reciente del vendedor ambulante tunecino que provocó la primera “primavera árabe? Dominique Venner se ha expresado también sobre las razones de su gesto: “Ante peligros inmensos, siento el deber de actuar hasta que no tenga fuerza. Creo necesario sacrificarme para romper el letargo que nos oprime. Mientras tantos hombres se hacen esclavos de la vida, mi gesto encarna una ética de la voluntad. Me doy muerte para despertar conciencias adormecidas”. No se podría ser más claro.

Pero sería un error si no se hubiese visto en esta muerte voluntaria más allá del estrecho contexto del debate sobre el “matrimonio para todos”. Desde hace años, Dominique Venner no soportaba ver más a Europa fuera de la historia, vacía de energía, olvidada de sí misma. A menudo decía que Europa estaba “aletargada”. Ha querido despertarla, como Jan Palach, en efecto, o, en otro periodo, Alain Escoffier.


Así ha probado su capacidad hasta lo más profundo, permaneciendo fiel a su imagen de comportamiento de hombre libre. También ha escrito: “Ofrezco lo que queda de mi vida en un intento de protesta y fundación”. Esta palabra, fundación, es el legado de un hombre que ha elegido morir de pie. 

viernes, 19 de mayo de 2017

SOBRE CESAR VIDAL (ALGUNAS NOTAS UTILES)


Cesar Vidal es protestante. En estos tiempos de laicismo exagerado y militante este comentario puede estar fuera de lugar, pero no lo está dado el carácter de su obra. Cesar Vidal es pues protestante, y desde hace un tiempo conservador Y habitual de las televisiones conservadoras. Es un novelista del tipo best-seller semiculto--ya sabéis, ese que está trufado de referencias históricas oscuras pero no tan oscuras como para que no sepamos reconocerlas y automáticamente sentirnos más inteligentes y cultos por el simple hecho de hacerlo--, e historiador... como Historiador lo suyo es el Viejo Testamento y de hecho tiene un libro muy bueno sobre los Evangelios Apócrifos... pero por desgracia no se ha limitado a ese tema y ha tratado otros muchos con mayor o menor fortuna... en su juventud, como protestante (veis como sí tenia importancia su religión) fue antifranquista, porque Franco no toleró en demasía la presencia de iglesias protestantes en España. 

De ahí a la socialdemocracia durante los años de la transición había un paso... en su primera època como escritor Cesar Vidal era Cesar Vidal Manzanares y sus incursiones en la historia y el mundo editorial llegaron de mano de un editor judío e izquierdista. No es un tópico... Mario Muchnik, su editor, era judío (no practicante), izquierdista y argentino (muy practicante)... y además uno de los administradores más derrochadores del mundo editorial español por lo que las tres editoriales que tuvo, una tras otra, quebraron hasta que finalmente nadie le ayudó a montar una cuerta (era algo así como un Carlos Barral circuncidado, destructor de sus propias empresas editoriales, pero Barral al menos perdió su dinero)... Durante sus tiempos como autor de Muchnik Cesar Vidal escribió un libro contra los autores revisionistas, tradujo (mal traducido) un libro de un periodista sobre los neonazis alemanes que tenía a Michael Kühnen como protagonista, y escribió una biografía en la que ajustaba cuentas con José Antonio Primo de Rivera no tan sólo por ser un lider fascista sino por representar todo lo que era ser un Señor en la década del treinta... cuando eres de clase media, media baja, regordete y torpote, resientes que alguien pueda ser marqués, guapo y tener clase y cada cual se venga como puede... 

Después, siempre debido al protestantismo (luego explico el por qué) evolucionó hacia posiciones neoconservadoras. ¿SE HABÍA VUELTO CONSERVADOR? Probablemente no, pero seguía siendo sionista, y en la década del ochenta llegó a España el neoconservadurismo de los judíos neoyorkinos de la administración Reagan-Bush (el primer Bush), de orígenes izquierdistas, pasados del comunismo a la derecha por su defensa del Estado de Israel, cuando esa entidad dejó de ser querida por la izquierda y el bloque soviético... 

Comprendo que un judío se haga neocon por defender su Estado. incluso sino vive en una colonia polvorienta con la purria okupa, sobre un terreno robado, sino en la parte pija de Manhattan, en un apartamento, dentro de un edificio con portero que no deja entrar a la purria en el mismo, pero ¿por qué se hace neocon un cristiano? Cesar Vidal se hizo neocon porque era sionista y se hizo sionista porque era Evangélico... 

Cesar Vidal pertenece a una iglesia evangélica con base no en Alemania sino en el Sur de los Estados Unidos, que tiene entre sus miembros al mismo Jimmy Carter. Los evangélicos son Luteranos, y Lutero dijo cosas sobre los judíos que hoy le mandarían a la cárcel en Alemania, pero los evangélicos norteamericanos han sido ampliamente influidos por los calvinistas y no sólo han renunciado a esa parte de Lutero sino que además han adoptado la defensa de los judíos que caracterizó desde el principio de su herejia a los calvinistas. Si el hereje Lutero machacaba judíos en Centroeuropa, los herejes calvinistas ingleses (los puritanos) los acogían en Inglaterra dos generaciones después... Cesar Vidal se vuelve así, por efecto de su sionismo, en un escritor anticomunista primero y conservador después, y como ese territorio en España está muy limitado tiene que acabar en radios y televisiones católicas o ultras pero menos (Intereconomia, etc)...

Los más divertido es que nos hubieramos podido ahorrar todo eso si sus padres no hubieran cambiado tantas veces de herejia denominación... La mayor parte de los protestantes, como la mayor parte de los católicos, permanecen/permanecemos dentro de nuestra Iglesia de origen. Hay una excepción a esa regla,,, los recien conversos... aquellos que habiendo renunciado a su catolicismo se han hecho miembros de una Iglesia protestante... por ello no es raro que un protestante de primera generación, buscando la fe que mejor se adapte a sus necesitades reales o imaginarias de religiosidad, pasé de una una iglesia a otra, hasta encontrar una en la que se sienta cómodo... Habiendo abjurado de una fe, además heredada, les es más fácil renunciar a otras que no han formado parte por mucho tiempo de su vida. La familia de Cesar Vidal fue durante un tiempo Testigo de J. Si no se hubieran pasado de los Testigos a los Evangélicos nos hubieramos ahorrado muchos libros... Mientras que los evangélicos no tienen nada en contra de la educación superior y son una Iglesia que no teme moverse en el mundo moderno, los Testigos son una secta que teme que sus miembros más brillantes puedan entrar en contacto con la educación superior... con gente que de verdad hable latín o hebreo, o lea libros de ciencias, historia, política, etc... Si los padres de Cesar Vidal se hubieran quedado con los Testigos ahora él sería, en el mejor de los casos, traductor de ATALAYA al castellano.. MALA SUERTE.


lunes, 15 de mayo de 2017

venner

CARTA POSTUMA DE DOMINIQUE VENNER
“Estoy sano de cuerpo y espíritu, amado por mi mujer y mis hijos. Amo la vida y no
espero más que la perpetuación de mi raza y de mi espíritu. A pesar de esto, ante los
inmensos peligros para mi patria francesa y europea, tengo el deber de actuar
mientras aun me queden fuerzas. Creo necesario sacrificarme para romper el letargo
que nos aprisiona. He elegido un lugar altamente simbólico, la catedral de Notre
Dame, construida por mis antepasados sobre lugares de cultos de orígenes
inmemoriales.
Mientras tantos hombres se hacen esclavos de sus vidas, mi gesto encarna una ética
de voluntad. Me doy muerte con esperanza de despertar conciencias dormidas. Me
rebelo contra la fatalidad, los venenos del alma, y los deseos individuales que
destruyen nuestras raíces identitarias como lo es la familia, fundamento de nuestra
milenaria civilización.
Mientras defiendo la identidad de todos los pueblos, me rebelo contra el crimen de
querer reemplazar los nuestros.
Pido perdón a todo los que sufrirán por mi partida, primero a mi mujer y a mis hijos
así como a mis amigos. Pero una vez pasado el dolor, no dudo que entenderán mi
gesto y que el dolor se transformara en orgullo”.

martes, 25 de abril de 2017

MIENTRAS LLEGA EL PARTIDO...

ORGANIZARSE, EDUCARSE, RESISTIR

HAY QUE TRABAJAR. Primero sobre nosotros mismos. Resistir es ante todo una tarea de tipo personal. Dominique Venner en las páginas finales de su libro póstumo—UN SAMURAI DE OCCIDENTE— da una serie de consejos para resistir de forma personal: llevar un diario que refleje tus cambios de ánimo; buscar tiempo para ti mismo, llevar una vida sana, abandonar la ciudad o ir a sitios despejados de la misma todos los días, desconectar del resto del mundo para disfrutar de la lectura; llevar libros en tus viajes, buscar lugares bellos...
El último libro de Venner no es un libro político y sus consejos están destinados a recuperar una calma y una espiritualidad europeas...
Sin compararme con un gigante de la historiografía, autor además de esa joya prácticamente desconocida que es PARA UNA CRITICA POSITIVA, me atrevo a complementar esos consejos.

HAY QUE TRABAJAR. Todo es política y nada es política a un tiempo. Organiza un grupo de amigos que puedan ser militantes o incluso simpatizantes, reúnete con ellos de forma regular, no excluyas las novias porque eso a la larga excluirá también a los amigos, ni hagas de esas reuniones algo cerrado. Se alegre y no un cenizo...

PELIS Y PIZZA UNA TARDE DE LLUVIA. Todos tenemos un video en casa, y si no lo tenemos todos tenemos una computadora en la que bajarnos películas--o no estaríamos leyendo estas líneas... queda para tomar unas cervezas y pasa MICHAEL COLLINS, o ZULU, o LA KERMESSE HEROICA –hay muchas películas que pueden ser interesantes sin llegar al TRIUNFO DE LA VOLUNTAD... y después discutelas desde nuestra perspectiva;

CONOCE TU CIUDAD PORQUE HAY POCAS COSAS MÁS DEPRIMENTES QUE UN PATRIOTA QUE NO CONOCE SU PATRIA: recorre las maravillas que la historia ha dejado en casi todas nuestras ciudades... por ejemplo: Barcelona tiene un cementerio romano, las columnas del templo de Augusto, restos de murallas romanas... un barrio gótico, la capilla donde está la bandera que llevó Juan de Austria en Lepanto... sitios todos ellos que nos recuerdan un pasado de más de 2000 años...

LEE, COMPRA LIBROS, PRESTA LIBROS. Hay un par de editoriales de nuestra línea—de entrada Fides. Nihil Obstat es una buena revista de pensamiento, subscribete, discutela y haz pasar los números entre tus amigos.. Presta libros y busca en las bibliotecas en línea que algunos han colocado. No pienses sólo en términos políticos. Literatura popular y géneros menores o marginales tienen pequeñas joyitas que pueden servir para educar a los adolescentes, desde los cuentos de CONAN EL BARBARO, hasta novelas de ciencia ficción como SUEÑO DE ACERO de Norman Spinrad.

Si cien personas forman grupos de amigos, cuando llegue el partido habrán cien núcleos de simpatizantes. 

lunes, 27 de marzo de 2017

HABLANDO DE INTERNET II. Google

WHAT WOULD GOOGLE DO
El título tiene algo de blasfemo, al menos para el público norteamericano. WHAT WOULD GOOGLE DO? es una evidente alusión al WHAT WOULD JESUS DO?, una pregunta-eslogan empleada por los cristianos renacidos a la hora de plantearse decisiones importantes. Las iniciales WWJD aparecen, también, en una línea de ropa y joyería populares. Esta referencia, que el público español no captará, nos recuerda también que Google, como Dios, es omnipresente: lo ve todo, lo reúne todo dentro de sí y provoca la imagen de una instancia todopoderosa. Es también una pregunta legítima porque Google, aparte de haber llegado a convertirse en verbo, es también una de las raras empresas creadas en la Red que no sólo no sufrió el pinchazo de la burbuja de los dot.com, sino que ha crecido notablemente en tiempos de crisis.
Este libro, sin embargo, es menos una historia de esa “marca” que un análisis de su filosofía y de sus derivados, tanto aquellos que están ligado a esa compañía —porque Google tiene muchas plataformas: Blogger, GoogleDocs y Google Calendar; YouTube para videos, Google Analytics para controlar el tráfico en los distintos sites, Google Groups para crear comunidades en línea, AdSense para las inversiones, Google Maps y Google Heart para mapas y planos—, como aquellos comparten su filosofía, como A day in the life o Flickr.
¿Y cual es esa filosofía? Poner un servicio gratuito, bueno, incluso necesario, al alcance de todos. Tradicionalmente la mayor parte de las cosas encontradas en Internet han sido gratuitas, o incluso cuando alguien ha pagado por ellas han acabado gratuitamente en otras manos. A pesar de esta aproximación, que muchos medios de prensa tradicionales, y por lo menos una industria (la del disco) no han logrado comprender del todo, la información en línea continuaba teniendo muchos caracteres propios de la vieja información: existía un creador y una serie de recipientes. Con la llegada de la Web 2.0, cuya sombra planea sobre todo el texto, se ha pasado sin embargo a un mundo en que el consumidor de información o de cultura ha pasado a ser también su corrector, su creador, no sólo a través de grandes obras anónimas como la Wikipedia, sino también de un diálogo constante e inmediato entre creadores y consumidores que ha difuminado la diferencia entre unos y otros. Tanto la Wikipedia, una enciclopedia creada por sus lectores, como A day in the life, que cada día ofrece reportajes gráficos, como las reseñas de Amazon.com, o como los blogs que compiten con la prensa tradicional son hechos por los mismos que reciben la información y no por unos creadores ajenos a los receptores y el autor relaciona esta experiencia con la filosofía de Google.
Para ilustrar sus tesis el autor usa varios ejemplos. El primero de ellos es su pelea, pública y a la postre exitosa, contra el servicio de asistencia de Dell, que causó grandes pérdidas a esa compañía, cuando sus ataques fueron pasando de blog en blog hasta convencer a una parte sustancial de sus lectores de que Dell era una mala marca de computadores. El segundo ejemplo de colaboración creativa entre un primer creador y la comunidad de sus oyentes lo ofrece el Show de Howard Stern, que mucho antes de que apareciese Internet ya ofrecía una interactividad telefónica que presagiaba la que iban a tener los blogs, con los oyentes llamando y participando de forma creativa a través de parodias y chistes. Y finalmente su propia experiencia como columnista en un blog después de los ataques del 11-S, cuando sus crónicas apresuradas fueron leídas, pasadas, respondidas y corregidas por otros columnistas en línea; la visión de un particular, en este caso el autor, se vio contrastada y completada por otros cientos de colaboradores, alterando la forma tradicional en que una noticia se presenta a un público.
La Web 2.0, de la que Google es un excelente ejemplo, ha trasformado la prensa, el comercio, las relaciones interpersonales, ha sustituido el gran público lector de la prensa por miles de públicos pequeños, pero sin embargo accesibles, pero también el mundo de las grandes naciones clásicas por miles de naciones sin fronteras bien definidas en las que se deja de ser americano o español para ser a la vez miembro de la nación de los asmáticos, de los aficionados a tal o cual deporte o juego o a tal o cual serie televisiva.
¿Qué ha hecho Google? ¿O la Wikipedia, o YouTube? Crear plataformas en que cualquiera puede publicar cualquier cosa, en que el control de la plataforma está en manos de los mismos consumidores que con sus gustos indican el camino a seguir por el mercado. ¿Y qué diferencia a Google de otros buscadores de Internet? El autor lo tiene claro:
Yahoo y otros sites de Internet piensan en sí mismos como un fin. Google se ve como un medio... Google ve su página central como el camino de llegar a donde quieres ir. Y cuando llegas allí, hay muchas oportunidades de que encuentres un anuncio o aplicación de Google.
Ahí es donde Google quiere estar: donde tú estás. Antaño, todos los caminos llevaban a Roma. Hoy todos los caminos salen de Google.
Jarvis ve en esta forma de acceder a la información no sólo sus resultados comerciales, que permiten al vendedor anunciarse directamente al consumidor, sin necesidad de intermediarios, sino también sus resultados éticos, porque ahora ya no sólo es más difícil ocultar la realidad, sino que además, gracias a los blogs, se favorece la transparencia informativa frente a los medios de prensa tradicionales que presentaban un producto acabado pero no explicaban como se llegaba a producirlo.
Desde luego tanto Google como las otras compañías aquí estudiadas han recibido críticas, que ya resumió Andrew Keen en The cult of the amateur: esas críticas incluyen preocupaciones sobre la seguridad de la información personal, violaciones de copyright, y censura, pero sobre todo que el tipo de cultura que favorece esta nueva tecnología anula la creación original, favoreciendo el plagio y la copia. A lo que el autor responde:

Aquí es donde regresamos al objetivo: la creación. Mirando Internet, uno se sorprendido por la voluntad de la gente para crear. Una encuesta que cite anteriormente indicaba que muchos de nosotros tenemos dentro nuestro un libro. Otra decía, coincidentemente, que la mayor parte de los jóvenes tienen dentro de sí un negocio. Hemos vigilado nuestra creación: tenemos millones de blos. Sacamos cientos de millones de fotos en Flickr. Cien mil personas escriben aplicaciones en Facebook. Cada minuto, diez horas de video son cargadas en YOUTUBE. Internet no nos hace más creativos. En lugar de ello nos permite que aquello que creamos sea visto, oído y empleado. Permite que cada creador encuentre su público... 
Como podemos ver, éste es un libro escrito desde el entusiasmo con todos los peligros que ello comporta. No todo el mundo lamenta la desaparición del pedestal de la clase creativa o la desaparición de la prensa escrita, que careciendo de la rapidez de la prensa en línea ofrecía, sin embargo, otros retos. El del autor es un entusiasmo que no comparten muchos centros dedicados a observar a la prensa en Estados Unidos, ni otros observadores de los desarrollos del Internet, pero que ha dado como resultado un libro escrito con espíritu de apología. Se trata de una defensa exagerada pero interesante sobre todo porque podrá crear controversia y respuestas.
***
Jeff Jarvis es un periodista norteamericano. Crítico de televisión para TV Guide y la revista People, editor dominical del New York Daily News y columnista del San Francisco Examiner. Ha sido presidente y director creativo de Advance Internet, la revista en línea de Advance Publications, y consejero de About.com. Es profesor en la City University of New York’s Graduate School of Journalism y autor del célebre blog BuzzMachine, que sigue de cerca los desarrollos técnicos de los nuevos medios de prensa pero en el que ha desarrollado otros temas que le son queridos y que reaparecen en este libro: su pelea con la empresa de computadoras Dell, su afición a los programas radiales de Howard Stern y sus experiencias después del Once de septiembre. Tres temas que reaparecen en estas páginas como muestras respectivas de lo que un blogger puede comenzar dentro del nuevo mundo de la comunicación de masas a través de Internet; de la colaboración entre un creador (Stern) y su público, desarrollada incluso antes del Internet pero más fácil ahora; y de cómo es posible interactuar con los recipientes de las noticias y reelaborar tus textos a medida que son escritos.

HABLANDO DE INTERNET. I: El porno...

Esta es la primera d euna serie de reseñas sobre libros que hablan sobre el INTERNET y su influencia en nuestras vidas. No son libros necesariamente recientes, pero se trata de libros que no existiendo en español es bueno que sepamos que existen...


PORNO E INTERNET
La pornografía, hasta hace poco tiempo un fenómeno marginal, ha pasado a ocupar un espacio cada vez más amplio dentro de la cultura popular. Muchas cosas han cambiado desde los primeros tiempos de Playboy: cada vez hay más pornografía, cada vez es más “dura” en sus formas y cada vez suscita menos rechazo social. Su aceptación ha terminado por ser considerada signo de liberalidad; su rechazo, una muestra de conservadurismo.
Las nuevas tecnologías han sido bálsamos para la pornografía: el video permitió el acceso a las películas porno sin necesidad de ir a oscuros cines de mala muerte, las grandes cadenas de hoteles incluyeron canales porno en su oferta y el teléfono primero —e Internet después— permitieron que la pornografía llegara directamente al hogar del cliente. De la misma manera que el video permitió la aparición de las películas caseras y el porno ayudó al desarrollo de las ventas del video, Internet ha propiciado la reaparición de formas de pornografía amateur prácticamente desaparecidas desde los años setenta.
Para investigar esta eclosión, la autora ha hablado y entrevistado a numerosos investigadores y terapeutas pero también a muchos consumidores de porno en cualquiera de sus variedades. El libro está basado en más de cien entrevistas, algunas de ellas muy interesantes. Vemos ahí al ejecutivo que perdió su empleo por ver porno en línea desde la computadora de su empresa, al empleado de una compañía de petróleo que pasa el 25% de su tiempo laboral mirando páginas web pornográficas, a la esposa que está celosa de las modelos que su cónyugue admira en línea, a la novia que ha recibido como regalo de su novio cintas pornográficas, al dentista al que le gustan las fotos de adolescentes, aunque no necesariamente la pornografía infantil, y después tiene que trabajar con niñas todo el día.
El libro empieza por analizar los efectos de la pornografía sobre hombres y mujeres adultos y la forma en que ésta es percibida de forma distinta por ambos géneros. La forma en que las mujeres han pasado a ser un grupo que de forma creciente ve pornografía y las distintas actitudes de las feministas frente al fenómeno ocupan muchas de las páginas de esta primera parte.
¿Qué efectos causa la pornografía? Varios capítulos están dedicados a esta materia. Para muchos de los entrevistados el porno es adictivo y, como todas las adicciones, puede causar la necesidad de aumentar el número de dosis o la fuerza de las mismas. Es interesante constatar que el consumo de pornografía puede tener efectos contrarios a los esperados sobre la libido masculina; en este libro nos encontramos, por ejemplo, con gente a la que el exceso de consumo le impide comportarse de forma natural en el mundo real, vemos también como las modelos porno y las streapers se han convertido en un modelo inalcanzable (lo mismo pasa con las modelos de moda y es extraño que la autora no relacione ambos casos) para muchas mujeres.
El tipo de relaciones retratadas por el porno industrial, en el que todos los hombres son titanes y todas las mujeres multiorgásmicas, no requiere de la intimidad como paso previo al sexo y ello afecta también la forma en que las parejas, sobre todo las crecidas estos últimos veinte años, han pasado a relacionarse. Por otra parte el consumo de pornografía ofrece una imagen completamente alterada de las relaciones de pareja. La autora llega a afirmar que la pornografía, casi inofensiva para un adulto capaz de distinguir realidad de ficción, puede ser peligrosa para adolescentes y preadolescentes que tienen a través de la misma su primer contacto con el sexo.
Internet ocupa buena parte del libro. La pornografía en línea, la más peligrosa porque puede ser consumida por cualquiera con acceso a una computadora independientemente de su edad y condición, se ha vuelto cada vez más radical, más grosera, más violenta y deshumanizada. Gastos mínimos, amplios márgenes de ganancia, ausencia de leyes que cubran toda la red y mucha competencia, han hecho que los pornógrafos en línea tengan que subir cada vez más el listón hasta incluir de forma regular en sus sites tipos de pornografía y fetiches que apenas si existían entre el material impreso.
En defensa de sus tesis, la autora cita un estudio del año 2000 que liga las nuevas tecnologías a la reaparición de formas de pornografía que se creían ya desaparecidas. Por ejemplo la infantil que desde los años setenta se había considerado prácticamente extinta en los Estados Unidos. Entre 1996 y el 2004, el FBI ha tenido 23 veces más casos que desde 1970 a 1996. Internet no sólo da un servicio a los aficionados a este tipo de porno sino que además crea la necesidad por formas más específicas y normalmente más degradantes del mismo.
Así, un libro que había empezado —tanto el texto como la investigación previa— desde la neutralidad y la falta de prejuicios se transforma gradualmente en un texto contra la pornografía que si bien evade los tópicos sobre la moralidad o las tesis anteriores basadas en la religión, coloca la pornografía al mismo nivel que el consumo de tabaco:
Durante muchos años otra industira insistió que sus productos no causanan daños. Propietarios de corporaciones, empleados y consumidores se burlaban de los estudios que relacionaban el tabaco con el cancer y el enfisema. Líderes de esa industria se presentaron ante el Congreso y testificaron que el tabaco no creaba adicción. Todos los americanos debían poder escoger si fumaban. Nada debía interponerse frente a su libertad. Los cigarrillos, explicaban, no eran peligrosos.
El derecho a acceder a la pornografía puede ser defendido desde muchos aspectos y la autora da la palabra a algunos de sus defensores, que se centran sobre todo en la libertad de palabra, algo que la autora no discute, lo que la lleva a conducir el debate hacia el terreno de la salud pública. Pamela Paul cree que la pornografía debe limitarse como se limita el consumo de productos nocivos. No niega el derecho de los adultos a consumirla pero hace notar que la edad de los consumidores está bajando cada vez más y que cuando se habla de pornografía infantil ya no se está hablando tan sólo de la pornografía que usa niños como modelos sino de la pornografía que están viendo los niños.
La propuesta de la autora no es la censura, ni siquiera la censura familiar, sino la regulación. De la misma manera que es ilícito vender tabaco a un menor, de la misma manera que es ilícito en los Estados Unidos venderle pornografía en un sex shop deberían de haber también filtros que impidieran a los menores acceder a la misma en la Red. En lugar de eso, ahora sites dedicados a los juegos en línea tienen pop ups con propaganda de sites porno. En cualquier caso la autora lleva el debate desde su campo habitual (moralidad contra libre expresión) a otro en el que se trata de salud pública y el uso de la tecnología.
El libro está bien escrito y bastante documentado, pero desgraciadamente toda esa documentación se refiere únicamente al caso norteamericano. En este terreno, como en otros muchos, no creo que la excepción norteamericana pueda aún servir de modelo a los demás países y sobre todo no a países que han tenido tradicionalmente una actitud más abierta frente al sexo o a aquellos que tienen buenos programas de educación sexual en sus escuelas.

Pornified: How Pornography Is Transforming Our Lives, Our Relationships, and Our Families
Pamela Paul
Times Books, Henry Holt and Company, 2005

domingo, 26 de marzo de 2017

CINCO EJEMPLOS DE ORGANIZACIÓN NACIONALISTA...

No existen estructúras mágicas que funcionen en todas las circunstancias y aseguren la supervivencia de una organización, mucho menos su victoria, pero pero sí distintos tipos de estructuras de las que pueden aprenderse ejemplos a seguir. La mejor estructura es aquella que se mejor se ajusta al mundo real que te rodea.


Cinco textos que propongo discutir
Un teórico del nacionalismo, Venner; un escritor que llegó tarde a la política (si es que llegó), Mishima; un grupo de activistas que pensaban a medida que actuaban, Ordre Nouveau; un grupo legal y sin embargo celular de Estados Unidos, la National Alliance; y, finalmente, un guerrillero que tuvo que aprender a organizarse para no morir en el intento, Tom Barry. Cada uno de ellos cosas que enseñarnos. No ejemplos a seguir a ciegas pero sí lecciones a partir de las que tomar nuestras decisiones.

El teórico nacionalista
Dominique Venner fue un historiador y escritor francés, y una de las grandes influencias ignoradas del nacionalismo revolucionario español.
En ese texto Venner pronostica e indica el camino que seguirán los grupos nacional revolucionarios franceses de las décadas del sesenta y el setenta, propone la creación de una organización de combate monolítica y jerarquizada que agrupe a todos los nacional revolucionarios, aboga por la especialización del trabajo militante, y traza sobre todo una línea divisoria entre lo que él llama nacionales —término que en Francia define a una larga serie de personalidades independientes más o menos católicas, más o menos de derechas o incluso de centro, no gaullistas—de los nacionalistas, término que tal y como él lo emplea se corresponde al concepto español de nacional revolucionarios. Ese documento es el plan maestro a partir del que se construiran las alternativas nacionalistas en Francia durante largo tiempo y dada la influencia que el nacionalismo revolucionario francés ha tenido en España pueden encontrarse ecos del mismo en numerosos programas y alternativas de trabajo propuestas por Nrs españoles que ni siquieran conocen el mismo.

Fragmentos
En el origen del combate nacionalista, la dispersión de iniciativas y la debilidad de los medios iniciales habían concentrado en una pequeña cantidad de militantes la totalidad de las tareas. Lo que fue necesario durante una primera etapa se convierte en catastrófico cuando la organización se desarrolla. Algunos hombres orquesta se ven aplastados por innumerables actividades, tan necesarias las unas como las otras. En torno a ellos se adquiere la costumbre de dejárselo todo.
Por temor a ver una tarea ejecutada mediocremente por un nuevo titular el hombre orquesta continua haciéndolo todo él mismo. El espíritu de iniciativa desaparece y, con el mismo, las ganas de acción. Militantes valiosos se ven relegados al papel de masa de maniobra; pierden la fe y el entusiasmo.
En este estadio artesanal, todo el mundo debe saber de todo y nadie está a cargo de nada concreto. Las aptitudes personales de los militantes son ignoradas. El trabajo artesanal conlleva una extraordinaria perdida de energía y cualidad. Así se ha visto a un excelente periodista económico, muy conocido en Estados Unidos, encargado de repartir circulares del OAS en las oficinas de correo. Fue arrestado en el curso de una de esas operaciones que jóvenes partidarios, estudiantes, hubieran podido realizar en su lugar, mientras que nadie podía reemplazarlo en su especialidad allá donde su utilidad hubiera debido ser evidente. El hombre orquesta desbordado como el militante inutilizado se unen en un mismo sentimiento de ineficacia y desagrado. Tanto uno como el otro tienen conciencia de girar en el vacío. Hay una cantidad suficiente de militantes probados como para que la organización futura rechace ese trabajo artesanal que conllevaría su asfixia.
* * *
División del trabajo y centralización
La variedad de las actividades de la Organización, la diversidad de los medios que debe penetrar, el carácter a la vez visible e invisible de la lucha, imponen una división del trabajo que debe ir, en algunos casos, a la compartimentación. Este fraccionamiento por áreas de actividad, confiadas a responsables probados, se acompaña lógicamente de un mando único y centralizado en lo alto.
En el interior de cada área de actividades, la división del trabajo y la especialización de los miembros deben practicárse igualmente. Las organizaciones locales deben poder consagrarse con el máximo de eficacia a la acción, la centralización y la especialización de las tareas deben permitirlas esa posibilidad. Por tomar un ejemplo, el de la propaganda, más capaz de facilitar rápidamente un material adaptado a los grupos que las iniciativas artesanales, impotentes para luchar contra la propaganda contraria. Para sus militantes, la organización debe estar presente en todas partes, incluso entre el enemigo. La presencia de militantes en ciertos mecanismos económicos o administrativos puede ser de una utilidad infinitamente superior a su participación como simples maniobras en las actividades de un grupo de acción. La lucha no es única en sus formas. Es por eso que la división del trabajo debe ser aplicada igualmente en el escalón de las organizaciones locales. Los miembros deben de ser elementos activos del trabajo común, responsables de tareas precisas y no simples ejecutantes. Bajo estas condiciones se formarán militantes eficaces, organizadores, cuadros de mando.
Para una crítica positiva. Dominique Venner
El esteta como organizador político-militar


Yukio Mishima es la antitesis de Venner. Venner fue un político que acabó en el mundo de la literatura, Mishima un escritor, varias veces sonó su nombre como posible ganador del Premio Nobel, que entró en algo parecido a la política. Dos cosas destacan de estos párrafos... la más evidente, el amor a los uniformes, es sin embargo la menos importante. La más importante es el hecho de que para entrar en su grupo hacía falta pasar por una serie de pruebas físicas y un examen, así como el hecho de que su creador había decidido desde el mismo principio limitar su número en busca de la excelencia.

Tatenokai
La sociedad de los escudos que he formado está compuesta por menos de cien miembros, no dispone de armas y es el ejército más pequeño del mundo. A pesar de acoger a nuevos miembros todos los años, he decidido no superar los cien afiliados, pues no deseo mandar a más de cien hombres. No se les paga nada. Sólo se les proporciona un uniforme estival y otro invernal, birretes, botas y un uniforme de combate. Este último es extraordinariamente vistoso y fue diseñado por Tsukumo Iragashi, el único estilista japonés que creó uniformes para De Gaulle. La bandera de nuestra Sociedad es simple: un blasón rojo sobre seda blanca. Yo diseñé personalmente nuestro emblema, que consiste en un círculo que encierra dos antiguos yelmos
japoneses. El mismo dibujo aparece en los birretes y en los botones. Para ser miembro de la sociedad de los Escudos es conveniente ser estudiante universitario. Ello obedece a una razón bastante obvia: se es joven y se dispone de tiempo. Quien trabaja no puede concederse arbitrariamente largos periodos de vacaciones. Para ser admitido en la Sociedad se requiere además cumplir un mes de ejercicios militares en un regimiento de infantería del Ejército de Defensa y luego aprobar un examen.
Una vez convertido en miembro de la sociedad, se participa en una asamblea mensual donde se consagra a alguna actividad encomendada a grupos de diez; al año siguiente se pasa un nuevo periodo de adiestramiento en el Ejército de Defensa. Actualmente, los miembros de la Sociedad se están ejercitando para la marcha que se llevará a cabo sobre la terraza del Teatro Nacional el 3 de noviembre. La Sociedad de los Escudos es un ejército preparado para intervenir en cualquier momento. Es imposible prever cuándo entrará en acción. Tal vez nunca. O tal vez mañana mismo. Hasta ese momento, la Sociedad de los Escudos no cumplirá ningún otro cometido.
Tateno kai (La sociedad del Escudo).Yukio Mishima


Ordre Nouveau: práctica cotidiana y la militancia juvenil Ordre nouveau fue un grupo nacional revolucionario francés que transformó en gran parte la estética del nacionalismo revolucionario europeo en la década del setenta. Creado en noviembre de 1969 por un grupo de veteranos del disuelto movimiento Occident, respaldados por la organización universitaria GUD (Grupo Unión y Defensa o Grupo Unión y Derecho según el momento), el grupo enlazó con el nacionalismo francés de entreguerras con la presencia de François Brigneau, con el combate por la Argelia francesa y con los incidentes de Mayo del 68, en los que participó activamente Occident, su antecedente más inmediado. Recien fundado el grupo se le ofreció a Dominique Venner un puesto en su directiva, que este rechazó. ON se caracterizó por su capacidad para la improvisación, tardó meses en tener un local propio—se reunían en una brasseria—, funcionó sin tener prensa durante su primer año y sus primeros cárteles incluyeron el apartado de correos de otro movimiento político, que se lo prestó. Hay sin embargo elementos dignos de ser considerados dentro de su experiencia.

Como estaba organizado Ordre Nouveau
A pesar de su pretensión de presentarse como un “verdadero” partido político con la vocación de reunir a adultos, Ordre Nouveau no puede esconder que es, ante todo, un movimiento juvenil. Los mayores de 20 años siempre serán excepciones dentro del movimiento. Su estructura está compuesta por universitarios y, cada vez más, de estudiantes de instituto. La irrupción de los estudiantes de instituto en la vida militantes no es específica de ON. El izquierdismo conoce el mismo fenómeno. A menudo evocada, la simetría entre extrema izquierda y ON se convierte en algo real. Los estudiantes que vienen al nacionalismo como reacción contra el lavado de cerebro marxista tienen pese a todo su marca. Numerosos son los del 68 que a fin de cuentas, todo considerado, se sienten más cómodos del lado de la cruz céltica que de la estrella roja. Esos transfugas traen a ON formulas militantes, formas de ser, un cierto lenguaje. La influencia de François Duprat hace el resto. Es él quien introduce en ON la práctica de la autocrítica, con un grado desconocido hasta entonces entre los nacionalistas. Si frente al exterior, la propaganda de ON insiste en un cierto tipo de autoglorificación extrema, los análisis difundidos internamente carecen de complacencia. El boletín interno del movimiento comenta en estos términos el mitín del 13 de mayo de 1970. “Es verdad que la mayor parte de las intervenciones han sido demasiado nostálgicas. Efectivamente, era poco útil hacer un martirologio durante cuarenta minutos de los depurados de 1945, lo mismo con los tribunales de excepción de 1962. Pero hay cosas más graves: algunos excesos verbales, algunas llamadas a la violencia o incluso al asesinato, fueron inútiles no tan solo peligrosos. Los oradores eran demasiados y algunos hablaron demasiado tiempo. El mitín ha sido demasiado largo (acabo a las 0,30 horas)”.
Igualmente interesante, esta nota comunica a los jefes de sector tras las manifestaciones organizadas en diciembre de 1970 en París como protesta contra la represión de los alzamientos obreros que se producen en aquel momento en Polonia. Reunidas de boca a oreja, son un gran éxito: “La manifestación del viernes 19 a reunido trescientas personas del movimiento, más cien extras. Se puede estimar en unas setecientas personas las que participaron en la del lunes 22. Había una proporción demasiado grande de jóvenes en la manifestación”. Si Occident consideraba la juventud de sus efectivos como una oportunidad, ON tenía tendencia a sufrirla como una maldición.
[…/...]
Hasta junio de 1972, el movimiento permanecerá obstinadamente unido al principio de colegialidad. Las poderosas personalidades de François Duprat y Alain Robert dominan la gestión de los asuntos diarios, pero no se trata de tomar decisiones importantes sin consultar a los veteranos de la oficina política, François Brigneau et Gabriel Jeantet (que fue uno de los padrinos de Miterrand para la concesión de la Francisca). Las tendencias no tienen derecho a existir en ON. Se discute mucho, se confrontan opiniones, a veces con dureza, pero la línea general debe aplicarse a todos (entre los comunistas eso se llama centralismo democrático). Lo monolítico del movimiento y el cuidado con que afirma su diferencia se traducen con una línea gráfica de una coherencia extrema. Carteles, folletos, titulares de la prensa y pancartas se caracterizan por un grafismo peculiar que será retomado por los movimientos nacional revolucionarios de toda Europa.
Ratas negras. Autores varios


El raro ejemplo norteamericano: National Alliance
Al contrario que con los otros ejemplos no tenemos muestras de literatura propia de este grupo acerca de sus métodos organizativos, sin embargo el único grupo NR estable y digno de estudio, al menos de forma positiva, de las últimas decadas en Estados Unidos. Trabajando en el corazón de una cultura cada vez menos europea, NA estructuró una organización a un tiempo legal y semiclandestina, que insistía sobre todo en la disciplina interna y, mientras vivió su líder, funcionó bastante bien entre los años 1974 y el 2002. Hay muchas cosas que aprender de un ejemplo tan aparentemente exótico para un partido europeo como puede ser una organización norteamericana. La primera lección es aprender a madurar. El grupo nació como grupo juvenil pero se convirtió en partido adulto y cuando lo hizo cambió en tipo y nombre de sus publicaciones, pasó de tener un tabloide de grandes titulares y cabecera agresiva a tener una revista del mismo formato que Time o Newsweek, y realizó la misma puesta al día en todos sus emblemas, banderas y lemas, sin cambiar su orientación.
En la década del sesenta, William Luther Pierce, fundó su propia organización tras haber pasado por varios grupos folklóricos que insistían en vivir en la década del treinta, y haber visto de cerca el fracaso de la vía electoral a traves de su participación en la campaña de George Wallace, ex-gobernador de Alabama y el candidato demócrata segregacionista a la presidencia de Estados Unidos. El grupo existió inicialmente como grupo juvenil, National Youth Alliance y después como partido político.
Varias cosas separaron ese grupo de los numerosos grupos similares aparecidos en Estados Unidos.

Propaganda: Ante todo la calidad de su propaganda. Después de publicar una revista formato tabloide, ATTACK!, en la época de la NYA la National Alliance tuvo una revista de formato mensual, National Vanguard, bien ilustrada, escrita y revisada por un equipo de universitarios, que unió artículos cientificos e históricos junto a análisis políticos, todo con una presentación claramente profesional.
La National Alliance creo uno de los primeros webs nacionalistas de Estados Unidos, adoptó todos los nuevos medios de comunicación apenas aparecieron, compaginándolos con los más tradicionales. Revistas, flyers, un boletín interno—que se llamó primero Action! y después, mássobriamente, National Alliance Bulletin—, junto a juegos para computadora especialmente creados por el grupo.
Pierce comprendió rápidamente el poder potencia de las nuevas tecnologías a medida que estar surgían y las adoptó a medida que aparecían. En una entrevista con una revista juvenil, Barbarian, Pierce declaró: “Nuestro objetivo es contruir el mejor instrumento educativo que podamos para alcanzar y educar a nuestro pueblo. Queremos ser capaces de expresar nuestromensaje a través de cada medio que podamos emplear efectivamente y comunicarlo de forma continuada a todo nuestro pueblo.”
Su propaganda era a la vez flexible en los medios, dando bastante autónomia en cuanto a estos a sus responsables regionales y locales y controlada en cuanto al contenido. Así uno de sus miembros patrocinó un coche de carreras en competencias locales de Carolina del Norte, otro colocaba mesas en ferias renacentistas donde vendía discos que mezclaban música medieval o renacentista con canciones folk de contenido nacionalista. Y sin embargo existía una disciplina en el mensaje. William Pierce exigía que todo material de propaganda le fuera mostrado y fuera aprobado por el partido antes de su publicación. Eso permitió impedir la aparición de sectas dentro del grupo central, dio coherencia al trabajo a nivel nacional y mejoró la imagen del grupo a nivel nacional.

Estabilidad económica y Presencia en el mundo real: Pierce y NA crearon una distribuidora de libros a partir de una base central física real, no un apartado de correos, un enclave de 346 acres en Virginia Occidental, con almacenes, salas de conferencias, un centro editorial. Ademàs varias empresas dedicadas a la música juvenil, su propia marca de ropa y accesorios.
En el momento de morir Pierce el grupo tenía presencia en treinta estados y 1500 miembros, lo que puede parece poco para un país del tamaño de un continente, como es el caso norteamericano, pero supera a la mayor parte de los grupos similares.
Los miembros estaban organizados en unidades o, allá donde había muy pocos, proto-unidades de tipo celular. Los miembros de las celulas tienen que reunirse una vez al mes para discutir temas ideológicos, mantener actividades de contactos, repartir la propaganda del grupo y discutir medios para reclutar nuevos miembros, a menudo de forma individual. Dos veces al año, Pierce reunía a cincuenta miembros escogidos de la organización y conducía retiros de formación en su cuartel de Virginia Occidental.
La calidad de la propaganda, la estabilidad económica del grupo, su disciplina interna y coherencia, y su presencia en el mundo real convirtieron a la NA en una entidad a tener en cuenta que lejos de vivir aspirando a miembros de otros grupos era capaz de reclutar directamente de la calle, o incluso de los campus universitarios, y que logró pasar de ser un grupo juvenil en los años setenta a un partido que presumía de tener en sus filas no sólo universitarios, sino profesores, profesionales, jueces y miembros de las clases profesionales en ruptura con la imagen del joven nacionalista violento que representaba a otros grupos.
Material recopilado y reelaborado por equipo de autores.


El IRA: Organización de las Columnas Volantes en tiempos de guerra
Si Venner habla en la teoría, Ordre Nouveau recuerda su práctica, y Mishima se entrena para ayudar al ejército de su país,Tom Barry y el IRA combatieron en una guerra de baja intensidad. Tom Barry fue uno de los oficiales más jóvenes del IRA, jamas colocados al frente de una de sus Columnas Volantes. Mientras que el IRA mantenía una estructura paramilitar de base territorial en que cada brigada o compañía estaba ligada al condado o ciudad en que era reclutada, favoreciendo la coherencia de un grupo que estaba formado por viejos amigos, vecinos y parientes más o menos lejanos, las Columnas Volantes eran unidades reclutadas de
acuerdo a las necesidades del momento, por los jefes de cada condado, dotadas de autonomía y capaces de moverse campo a través a pie o bien motorizadas. Se trataba de unidades irregulares y autosuficientes acostumbradas a vivir sobre el terreno y a expensas del enemigo.

La organización de la Columnas Volantes
Durante largos meses, hasta septiembre de 1920, numerosos oficiales nacionalistas, dispersos a través de toda Irlanda, pensaron en los medios necesarios para asegurar la existencia de una Columna Volante. Por extraño que pueda parecer, para el IRA de Cork Occidental el objetivo que debía primar en toda Columna Volante, en la situación imperante, no era combatir sino seguir existiendo. La misma existencia de esa formación, incluso si no lanzaba ningún ataque, era un desafío constante lanzado contra el enemigo, que le obligaba a mantener guarniciones importantes para prepararse frente a los atentados, comprometiendo su fuerza armada para asegurar la protección de su autoridad civil. Una columna de ese tipo continuamente en movimiento debía afectar seriamente la moral de las guarniciones. Permanecía el símbolo más perfecto de nuestra nación. ¿Acaso no era la Columna Volante del Ejército del Pueblo? La Columna Volante atacaría cada vez que pudiera causar más pérdidas que las que pudiese sufrir. Escogería su propio cambo de batalla, y, cada vez que esto fuera posible, rechazaría el combate si las circunstancias la eran desfavorables. Por el contrario, buscaría al enemigo y presentaría combate sin aceptar siempre, necesariamente, su desafío.

La Columna debía evitar el desastre a toda costa; ciertamente, a veces, por el bien de todo el movimiento, estaría dispuesta a asumir bajas, a condición de que permaneciese una cantidad suficiente de hombres armados y experimentados para crear una nueva unidad.
La Columna Volante tenía por misión permanente el acosar, matar y destruir a las fuerzas enemigas; romper el esfuerzo del ocupante para reconstruir su administración civil, duramente puesta a prueba; guardar y proteger los edificios que albergaban nuestras instituciones estatales, así como las personas que las elaboraban y hacían funcionar. La misión de esa punta de lanza del Ejército del Pueblo era pesada, considerando los efectivos y recursos del enemigo en
relación con nuestra propia debilidad en efectivos, material y experiencia. Una Columna Volante, mal organizada y despreocupada por la seguridad, no habría durado ni una semana sin sufrir un desastre. Sólo los mejores Voluntarios, bien mandados, instruidos y disciplinados, podrían permitir que la Columna realizase su misión.

He aquí los principios en vigor desde la creación de la Columna de Cork Occidental.
1. El mando de la Columna Volante de la Brigada era absoluto. Nadie podía mezclarse con las atribuciones del comandante de la Columna. Sus decisiones eran personales y no se sometían a la aprobación de ninguna autoridad interior o exterior a la Columna. Era el único responsable y en caso de fracaso el único culpable. Nadie podía compartir su autoridad y nadie podía compartir su responsabilidad en caso de desastre.
2. En cada Batallón y cada Compañía de la Brigada, todos los recursos, debían ser puestos a disposición de la Columna Volante. Sin esos elementos organizativos, la eficacia de la Columna Volante sería nula y su existencia reducida.
3. Sólo Voluntarios escogidos serían aceptados para servir en la Columna Volante. Los hombres que no entrasen de corazón constituirían un peligros para la misma. Todos los oficiales de los Batallones y Compañías deberían pasar un periodo al servicio de la Columna, pero sin ser obligados. Sin embargo, cualquier oficial que escapase de ese servicio sería considerado como inepto para permanecer como oficial del IRA.
4. Se señalaría a los nacionalistas que se alistarían como Voluntarios en la Columna Volante la disciplina reinante. Esa disciplina no podría ser sino rigurosa. Se les señalaría también el hecho de que la movilidad era una de sus condiciones esenciales; que tendrían que recorrer largas distancias a pie, que no comerían sino cuando tuvieran víveres, que dormirían al raso sino había ningún alojamiento disponible y, de forma general, que llevarían una vida dura y primitiva. Cada hombre debía saber también que luchaba contra fuerzas superiores y que la Columna estaba continuamente en peligro de destrucción.
5. Los oficiales y jefes de sección eran nombrados por el comandante de la Columna, independientemente del grado que tuviera el Voluntario antes de ser destinado a la misma. Así, un teniente de Compañía podría ser nombrado como jefe de sección y el teniente podría ser juzgado como preferible a un comandante de Batallón.

Guerrillero en Irlanda. Tom Barry